Cuando el siglo XIX llegaba a su fin, mi abuelo abrió Can Gou. En aquellos tiempos al lado de la tienda había también un molino de grano, propiedad de can gou, así que cuando los payeses iban a moler el grano o a comprar el que necesitaban para sus animales, de paso compraban las cosas que necesitaban para toda la semana, desde calzado a comida. También era costumbre que los payeses trajeran algunos de los productos que cultivaban o que producían sus animales, sobre todo huevos y se los cambiaban a mi abuelo, por las provisiones que necesitaban. Los productos que mi abuelo obtenía de estos cambios, los vendía en los mercados que se celebraban en Girona y Figueres. Todo esto hizo que Can Gou se convirtiera en un centro de encuentro, donde la gente además de comprar y cambiar productos, se encontraban, charlaban y se explicaban las novedades de la semana.
Muy a nuestro pesar la tienda ha estado cerrada durante más de cuarenta años pero desde hace dos años volvemos a estar a vuestra disposición en la calle Raval numero 12 de Camallera intentando revivir el espíritu de todos los que hicieron que can Gou sea más que una tienda.